"yo con vos me podría casa, ¿sabés?" lo dice entre risas de modo que no cobre mucha importancia ni mucho significado, como dice las cosas cuando no quiere que la tomen muy en cuenta.
"ah, sí?" le pregunta él, sonrisa grande y bonachona, tan divertido con la idea como ella pretende estar.
"sí, y si vos queres nos mudamos al medio de la nada, dejo mi carrera, mi familia, mi vida; me convierto al catolicismo para tener un casamiento que tus padres aprueben y aceptaría vivir de criar hijos y cocinar."
él se ríe y no dice 'pero vos no sabes cocinar', se pone lo más serio que puede (que no es mucho) y responde, "si me lo decís así lindita, puede que lo empiece a considerar."
7 de marzo de 2010
vi, celebración del matrimonio.
Etiquetas: #corazonesfugaces, historias del día a día
Publicado por a vampire. en 23:17
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario